Bruselas da dos semanas a Londres para que concrete la factura del Brexit

Bruselas da dos semanas a Londres para que concrete la factura del Brexit

Bruselas y Londres siguen jugando al póker con el Brexit. El Gobierno británico ha asegurado que dejará la UE el 29 de marzo de 2019 pase lo que pase, con acuerdo o sin él. Europa juega sus cartas aparentemente impasible ante potenciales faroles de ese calibre: el negociador jefe de la UE ha dado este mediodía un ultimátum al Reino Unido para que concrete la factura del Brexit y haga las "concesiones necesarias" como para que la negociación pueda pasar a la siguiente fase. El ultimátum está ahí: 15 días. Las fuentes consultadas en Bruselas ven cada día más difícil que en la cumbre de diciembre haya avances como para dar un paso adelante. Barnier ha dejado claro que quiere avances suficientes en la factura del Brexit, la frontera con Irlanda del Norte y los derechos de la ciudadanía. De lo contrario Bruselas se negará a hablar de lo que más le interesa a Londres: la relación futura con Europa.

En la maravillosa Rebelde sin causa, los dos adolescentes que se disputan el corral se citan con sus coches en un acantilado; se trata de conducirlos a toda velocidad. El primero en girar o detenerse, pierde. En el juego del gallina, el participante más irracional lleva las de ganar. James Dean logra detenerse en el límite, pero su contrincante cae al acantilado y se estrella. Y ese es, poco más o menos, el resumen de la negociación del Brexit: un juego de la gallina político entre Reino Unido, que votó en referéndum por irse de la Unión Europea, y una UE que, contra todo pronóstico, no ha dado una sola muestra de división. El Gobierno de Theresa May, en cambio, está al borde de la implosión, en parte por las distintas sensibilidades de varias figuras del partido conservador sobre el Brexit.

Barnier se ha citado ante la prensa europea y se ha mostrado de lo más pesimista, cariacontecido, en un tono casi lúgubre. El negociador británico, el ministro David Davis, ha vendido algo más de optimismo. Pero ambos han dejado claro que apenas hay avances en los tres asuntos fundamentales. La factura del Brexit parecía encaminada después de un discurso de May en Florencia. Pero las dos posiciones están muy lejanas: Europa quiere de 60.000 a 100.000 millones de euros por los compromisos adquiridos a corto y medio plazo; May se queda en 20.000 millones, aunque la prensa británica apunta que podría subir a 40.000. "Hay que saldar las cuentas, como en cualquier separación", ha dicho Michel Barnier, que reclama concreción a los británicos. "Hacen falta flexibilidad, imaginación y buena voluntad en ambos bandos", le ha replicado Davis.

Los líderes europeos preparaban un regalo a May en la cumbre de octubre: acordaron empezar a preparar la segunda fase de la negociación, a sabiendas que para que esas conversaciones arranquen antes tiene que haber "avances suficientes" en la factura, Irlanda y los derechos de los más de tres millones de europeos en suelo británico y el millón largo de británicos en la UE. Pero si en la factura no hay concreción para desesperación de Barnier, incluso en los asuntos que estaban más claros surgen dudas. Davis ha explicado hoy que Irlanda del Norte difícilmente podrá seguir en la unión aduanera, porque eso supondría tener fronteras en el interior del Reino Unido. "Respetamos el deseo de la UE" de mantener los acuerdos del Viernes Santo, "pero no puede ser a costa de la integridad del Reino Unido: no se puede crear una nueva frontera dentro del Reino Unido", ha dicho el ministro británico. Sí hay algún avance en el asunto de los derechos de la ciudadanía, pero aún ahí Barnier quiere claridad. "Queremos garantías de que va a ser posible la reunificación familiar, el derecho a exportar los beneficios sociales y el papel del Tribunal Europeo de Justicia en caso de conflicto", ha dicho el negociador europeo.

¿Hay posibilidades de alcanzar un acuerdo sobre todo eso en dos semanas?, le ha preguntado la prensa en una comparecencia en Bruselas. "Yo creo que sí", ha afirmado Barnier con media sonrisa de jugador de póker. Si miente, está más cerca un Brexit sin acuerdo. Ya hay fecha: 29 de marzo de 2019. A medianoche, con el horario de Bruselas.